Una de las cosas importantes que hemos hecho hoy por la mañana es ir a inmigración y hacer la entrada de la embarcación, para en dos días poder hacer la salida de República de Cabo Verde oficialmente. Más de los mismo, policías con pinta de militar, que sonríen poco,y que se quedan con los papeles originales del barco hasta el día de la partida y que recuperas tras pagar de nuevo dinerito.
(cara de padres cuando hablan con sus hijos que están a cientos de millas)
Durante nuestro segundo día nos hemos dedicado a pasear por la ciudad y ver que restaurantes son los buenos para comer. También nos hemos agenciado un guía para el día siguiente y que nos haga un recorrido por la isla.
Aquí en Mindelo hay muchos senegaleses buscándose la vida, vendiendo camisetas, pulseras, etc... También te ponen en contacto con terceros por si necesitas otros servicios y así conseguimos al guía para la isla y que si era de Cabo Verde.
La terraza del bar de la marina, una gran aliada para pasar el calor...
Marquesinas donde la gente jugaba a las cartas o al dominó para pasar el tiempo
Torre de Belen, réplica de la que está en Lisboa
El pescado en Cabo Verde es exquisito y muy fresco
No toda la fruta y verdura es de Cabo Verde, mucha es importada, las lluvias son casi inexistentes
En casa Mindelo podías comer exquisitamente eschuchando música de Cabo Verde en directo. Lo recomciendo.
Vayas por donde vayas los paisajes son espectaculares
Estamos en la cima de Monte Verde desde donde se ve toda la isla
Todos en manga corta y yo con jersey de lana. Convalecencia de la diarrea...
Duna natural formada con la fuerza de los alisios
El corte de pelo que me hice en Mindelo fue espectacular ¡¡¡ por solo 5 euros !!!
Aula de interpretación de la naturaleza en la localidad pesquera de Calhao
Pesca tradicional con mástiles fabricados a mano y cuyas velas son tela de saco de obra cosida
Como siempre me meto en todos los fregados
Limpieza del pescado en directo y si quieres lo compras y te lo llevas fresquito fresquito
El aluguer, el transporte más práctico para conocer la isla
Isabelita, relajada. Da gusto de verla.
Carlos como gran aficionado al wind surf, siempre encontraba algún lugar relacionado con su pasión
Carlos en la playa de San Pedro en Foya Branca ideal para el wind surf
Inauguración de una nueva playa en Mindelo, la gente corría a estrenarla con gran ilusión
Contrastes, cercanos a diciembre y a la Navidad y vestido de verano
¡¡¡¡ NOS VAMOS !!! RUMBO A MARTINICA
La experiencia de haber conocido Cabo Verde, sus islas y sus gentes, ha sido muy gratificante. Personas humildes, secillas, trabajadoras y que con muy poco son felices. Ya sea por los pocos recursos que tienen y sumado al handicap del fuerte viento y las escasas lluvias, hace que esta tierra sea muy seca y poco cultivable. Aún así la mayoría vive de la pesca y al día.
Una de las cosas que más me conmovió fue cuando un niño de unos nueve años entro en el restaurante donde comíamos y nos pidió las sobras de nuestros platos. Quedamos totalmente apesadumbrados. Después de no dejar ni las migas le dimos dinero para que se comprara un helado y así lo hizo delante nuestra. ¿Donde estarían sus padres ? Quizás buscándose la vida para comer... No lo se...
Me reitero en lo que sospechaba y he comprobado. A nosotros los de los países desarrollados, no sobra la mitad de lo que tenemos y nos falta más espíritu de solidaridad, tanto en ayudar a los demás como en compartir. Esto es lo que a las gentes de Cabo Verde les sobra y es ello lo más importante que he aprendido.
Mañana zarpamos hacia Martinica, algunos, si no decir todos, con más o menos inquietud hemos pasado por una de las iglesias de Mindelo. Si, hemos rezado. Quizas no sirva, o es posible que sí. Aunque estemos preparados para el viaje que se nos avecina, necesitamos algo más en lo que apoyarnos espiritualmente, a mí de pequeño es esta la forma que me enseñaron y lo hice muy a gusto.
































