Son las 3 a.m. Me toca guardia. Esta, ha sido muy tranquila, y a diferencia de ayer, ha pasado muy rápida. En el ploter vemos varios barcos, pero solo divisamos a uno visualmente.
El viento ha vuelto a disminuir, a 6 nudos, no nos queda más remedio que arrancar motor.
Son las 16.15h, nos encontramos en l 23º 03'N, L 18º 26' O navegando al 219º.
Hoy he hablado con mi mujer y mis hijos. Como la conversación no es full duplex, es poco expresiva porque para evitar cortes, esperamos a que el otro termine de hablar para comenzar a hablar nosotros. Conversación en la cual se me ha olvidado de decirle a mi hijo Alejandro que le quiero mucho y que lo echo de menos. El próximo día no fallaré.
Con tanto tiempo libre, para lectura y meditar, es cuando te das cuenta cuanto quieres a los tuyos y que oportunidades pierdes en la vida para decírselo. Te das cuenta que el tiempo se va, que tus hijos crecen, y que hay que aprovechar las oportunidades que te da la vida para jugar, viajar y exprimir la vida con ellos. Porque cuando sean mayores, y ya prefieran estar con sus amigos, que es lo normal, puedan tener un buen recuerdo de esa infancia acompañados de sus padres, y partícipes de todo lo acontecido con ellos en esa época. Nunca está de más. Quizás no le demos importancia nosotros los mayores, pero ellos sí que lo valoran, os lo aseguro.
Alejandro y Cristina, os echo mucho de menos y os quiero más que a mi vida. A ti, María Jesús ni te cuento.






