domingo, 27 de octubre de 2013

24 de octubre de 2013

24 de octubre de 2013


    Nos reunimos la tripulación definitiva y al completo para ultimar detalles del día de la salida, vuelos a Canarias, comida. Isabel, Javier, Carlos, Javier Ramirez y yo.


La tripulación del Coronado al completo en la última reunión antes de partir

      Uno de los temas importantes son las vacunas. Al recalar en Cabo Verde, se hace necesario saber si hay vacunas obligatorias que hay que llevar, y también por otro lado cuales serían las recomendables.

     Cada uno de nosotros, nos citamos con el médico de Sanidad Exterior para informarnos y tomar una decisión.

        Las recomendables son tétanos, hepatitis A, cólera y por su puesto fiebre amarilla. Respecto a la obligatoriedad de vacunas no aparece claramente nada concreto. Yo personalmente he tomado la decisión de ponerme las cuatro.

      Repasamos las necesidades respecto a la alimentación, en una larga lista que ha elaborado Isabel. También acordamos los gastos y últimos detalles.

      Bueno, ya falta poco para el resto y la parte más importante de la aventura. El cruce del Océano Atlántico. Prometo más. Un abrazo a todos.

6 de octubre de 2013

6 de ocubre de 2013


    Amanece sin viento, de nuevo navegamos a motor. Javier y Tito intentan encontrar la avería del hidrogenerador sin éxito. Envían sms al fabricante explicando lo sucedido para encontrar respuestas. El sms anque no tenemos cobertura móvil, se hace con un teléfono satelital, el cual Javier prudentemente adquirió para la travesía. Da bastante seguridad.

    Son las 11.40h navegamos rumbo al 229º y nuestra situación es  l 34º 45' 636 N   L 7º 41' 677 O. Aumenta el viento y sacamos génova. Navegamos a 6 nudos el viento de noroeste. Es bastante agradable dejar de oír el motor del barco y ser sustituido por el agradable  sonido del viento y el mar.

El viento gran aliado


    Primera ducha abordo, lo hacemos en cubierta. Como hay buena mar no hay peligro, nos colocamos en el espejo de popa y agarrados al candelero en la escalera nos damos una relajante ducha.

Después de la ducha, a tender la "colada", toallas y bañadores.

El tendedero después de la ducha

    Comida: Spaguettis con tomate, carne en salsa de segundo (ayer sobro),pan y plátanos. Para beber agua. Todavía no me encuentro muy "católico".

   Intento de siesta en cubierta sin éxito. No concilio el sueño ni de broma.



Tito gobernando el Coronado
    
    Echamos las cañas al curricán para ver si pescamos algo. 
    Cero patatero. 
    
    Parece mentira pero aún habiendo dormido solo 2 horas en 36 horas que llevamos de travesía, las energías me van llegando con fuerza, desaparece el malestar del principio y me siento fuerte.  


Ya va anocheciendo, hora de cenar y dormir o guardia

    Cena: Embutido de Pollo al horno, queso, puré de patatas con alcachofas. Esta buenísimo todo. No dejo ni las migas.

    Al catre, me toca guardia de 2h a 6 h. Llegó la hora de la guardia, estoy con sueño pero animoso. Tito pasa de respaldo de guardia para terminar sus dos horas echado en el comedor,  mientras yo que soy entrante de guardia paso a cubierta al timón.

    Me parece una maravilla el estrellado del cielo, veo con claridad la estela de la Vía Láctea, el oleaje aumenta, pero se le ve venir. Prefiero estar en cubierta de guardia que durmiendo. Dentro las olas se notan mucho más, parecen más grandes de lo que son en realidad. No paran de  mecernos. Las olas entran por la aleta y alguna que otra de través.

    Tenemos un viento de 13 nudos y navegamos de un largo a 7 nudos. El radar no detecta los palangres je, je, je !!!! menos mal que están iluminados y esquivamos uno que pasa muy cerca en la oscuridad de la noche.

   En el silencio de la guardia y bajo las estrellas me acuerdo de mi familia, de la cual no estoy acostumbrado a separarme de ellos. Todavía no llevo 48 horas de viaje y parece que me fui hace un mes. No había tenido en cuenta este factor. Gracias a que la compañía es buena entre nosotros y el buen ambiente lo llevo mejor.

    Para evitar trasluchar de noche en cualquier despiste, nos apartamos del rumbo y tomamos 240º. Así el viento nos entra más de través. Ya cuando amanezca corregiremos, pero es preferible no tener problemas de noche con las velas y el viento.

    Son las 4 h. y se levanta Javier para su turno de guardia que solapa con la mía. Hacemos guardias de 4 horas solapadas, de tal forma que las dos primeras se hacen al timón y las otras dos pasas al comedor y te echas y estas de respaldo del que entra nuevo al timón, y así sucesivamente. De esta forma son más llevaderas. Como me siento animado que quedo con Javier al timón charlando durante una hora, luego paso al comedor y me echo. El tiempo pasa volando, ya está amaneciendo...comienzo a disfrutar al cien por cien.

9 de octubre de 2013

9 de octubre de 2013


     Son las 10 horas, la guardia ha sido normal y la noche más llevadera a pesar de las olas. Entiendo que nos hemos hecho a la mar lo suficiente o que estábamos rendidos, el caso es que lo que le tocaba dormir a cada uno, ha sido aprovechado.



    Navegamos al 235º, y nuestra situación es l 27º 27' N L 13º 09' 26 O. Tenemos viento del NE de 16 nudos y navegamos a una velocidad de 7,5 nudos.



   Desayunamos tranquilos y nos ponemos a los que haceres del día. Uno de ellos como no, intentar que el hidrogenerador funcione correctamente.



    Yo me pongo  al timón para ir  habituándome a navegar de empopada o largo durante la que será la travesía del Atlántico cuando salgamos de Cabo Verde. Se nota la difilcultad de navegar a largo, casi popa, para evitar las trasluchadas cuando las olas son grandes.



Minutos antes de avistar tierra

      ¡¡¡ TIEEERRAA A LA VISTA !!!!

      Esto fue lo que grité con toda la ilusión del mundo cuando avisté entre la nubosidad una pequeña isla o islote a proa por babor. El Roque del Este, reserva natural perteneciente a Lanzarote.

      La alegría que se siente al ver por fin un pedazo de tierra es indescriptible, júbilo, sensación de seguridad y de saber que nuestro cometido se ha cumplido. Habíamos llegado a nuestra primera parada.

Roque del Este, reserva natural


     Eran las 11.30h nuestra situación era l 29º 20 N L 13º 15 O con un viento de 16 nudos y navegando a 7,5 nudos de velocidad, navegando al 232º. Seguimos con el mismo oleaje, y poco a poco vamos ya vislumbrando la costa de Lanzarote y el resto de islas que están junto a ella, como La Graciosa (nuestro destino) o Montaña Clara.

Lanzarote. Vista del acantalido de Costa Teguise

     El oleaje seguía siendo bastante grande. Era dificultoso mantener el rumbo sin evitar a veces que  el barco tendiese a aproarse con cada ola. 

    En un momento dado  nos dimos cuenta que el sonido del hidrogenerador habíamos dejado de oirlo. Pensamos que la batería estaba cargada. Más adelante a Tito le dio por echarle un vistazo y descubrió que el tubo de acero que formaba el cuerpo del hidrogenerador había sido rajado y retorcido en canal por alguna de las enormes olas que nos entraban por la aleta. Toco desmontarlo y guardarlo para enviarlo a arreglar.

La Graciosa

     Después del percance del hidrogenerador, nos fuimos relajando. 

Isabel gobernando

Momento de relax sabiendo que nos dirigimos a nuestro destino y que ya veíamos

      Más tarde Javier y yo nos fuimos a proa para quitar el aparejo del tangón. Posteriormente guardamos génova y mayor para poder entrar a motor en Cala de Sebo (pequeño puerto de La Graciosa).

Javier y yo al fondo nos disponemos a quitar el tangón

     Por fín ya estábamos llegando. La primera parte de la aventura estaba llegando a su final. 

     Eran las 13.30 h del 9 de octubre de 2013. Situación l 29º 17' 1 N L 13º 27' 7 O. Estábamos en Cala de Sebo, isla de La Graciosa.

     Atracamos, endulzamos el barco, cañas (las cuales no sirvieron para nada) y arranchamos el barco. A continuación nos fuimos a "Casa Chano" un bar-restaurante. Nos dimos un homenaje de pescados frescos de la zona, como el bocinero  y  pulpo a la brasa acompañado de sus buenas papas arrugás y regado todo con mucha cerveza fresca de la zona, cerveza Reina. 

    No recuerdo cuantas nos bebimos, lo que si recuerdo es que después nos fuimos a dormir la siesta.

Ya estamos en La graciosa. Primera parte realizada

    Me siento orgulloso de haber formado parte de este sueño y aventura. La repetiría mil veces. Aquí se acaba esta parte. Ahora toca volver al trabajo y que pase pronto este mes para en noviembre zarpar hacia Cabo Verde, y posteriormente El Cruce del Océano Atlántico. Un abrazo a todos, y espero que hayáis disfrutado del relato. Prometo contar el resto.