Son las 10 horas, la guardia ha sido normal y la noche más llevadera a pesar de las olas. Entiendo que nos hemos hecho a la mar lo suficiente o que estábamos rendidos, el caso es que lo que le tocaba dormir a cada uno, ha sido aprovechado.
Navegamos al 235º, y nuestra situación es l 27º 27' N L 13º 09' 26 O. Tenemos viento del NE de 16 nudos y navegamos a una velocidad de 7,5 nudos.
Desayunamos tranquilos y nos ponemos a los que haceres del día. Uno de ellos como no, intentar que el hidrogenerador funcione correctamente.
Yo me pongo al timón para ir habituándome a navegar de empopada o largo durante la que será la travesía del Atlántico cuando salgamos de Cabo Verde. Se nota la difilcultad de navegar a largo, casi popa, para evitar las trasluchadas cuando las olas son grandes.
Minutos antes de avistar tierra
¡¡¡ TIEEERRAA A LA VISTA !!!!
Esto fue lo que grité con toda la ilusión del mundo cuando avisté entre la nubosidad una pequeña isla o islote a proa por babor. El Roque del Este, reserva natural perteneciente a Lanzarote.
La alegría que se siente al ver por fin un pedazo de tierra es indescriptible, júbilo, sensación de seguridad y de saber que nuestro cometido se ha cumplido. Habíamos llegado a nuestra primera parada.
Roque del Este, reserva natural
Eran las 11.30h nuestra situación era l 29º 20 N L 13º 15 O con un viento de 16 nudos y navegando a 7,5 nudos de velocidad, navegando al 232º. Seguimos con el mismo oleaje, y poco a poco vamos ya vislumbrando la costa de Lanzarote y el resto de islas que están junto a ella, como La Graciosa (nuestro destino) o Montaña Clara.
Lanzarote. Vista del acantalido de Costa Teguise
El oleaje seguía siendo bastante grande. Era dificultoso mantener el rumbo sin evitar a veces que el barco tendiese a aproarse con cada ola.
En un momento dado nos dimos cuenta que el sonido del hidrogenerador habíamos dejado de oirlo. Pensamos que la batería estaba cargada. Más adelante a Tito le dio por echarle un vistazo y descubrió que el tubo de acero que formaba el cuerpo del hidrogenerador había sido rajado y retorcido en canal por alguna de las enormes olas que nos entraban por la aleta. Toco desmontarlo y guardarlo para enviarlo a arreglar.
La Graciosa
Después del percance del hidrogenerador, nos fuimos relajando.
Isabel gobernando
Momento de relax sabiendo que nos dirigimos a nuestro destino y que ya veíamos
Más tarde Javier y yo nos fuimos a proa para quitar el aparejo del tangón. Posteriormente guardamos génova y mayor para poder entrar a motor en Cala de Sebo (pequeño puerto de La Graciosa).
Javier y yo al fondo nos disponemos a quitar el tangón
Por fín ya estábamos llegando. La primera parte de la aventura estaba llegando a su final.
Eran las 13.30 h del 9 de octubre de 2013. Situación l 29º 17' 1 N L 13º 27' 7 O. Estábamos en Cala de Sebo, isla de La Graciosa.
Atracamos, endulzamos el barco, cañas (las cuales no sirvieron para nada) y arranchamos el barco. A continuación nos fuimos a "Casa Chano" un bar-restaurante. Nos dimos un homenaje de pescados frescos de la zona, como el bocinero y pulpo a la brasa acompañado de sus buenas papas arrugás y regado todo con mucha cerveza fresca de la zona, cerveza Reina.
No recuerdo cuantas nos bebimos, lo que si recuerdo es que después nos fuimos a dormir la siesta.
Ya estamos en La graciosa. Primera parte realizada
Me siento orgulloso de haber formado parte de este sueño y aventura. La repetiría mil veces. Aquí se acaba esta parte. Ahora toca volver al trabajo y que pase pronto este mes para en noviembre zarpar hacia Cabo Verde, y posteriormente El Cruce del Océano Atlántico. Un abrazo a todos, y espero que hayáis disfrutado del relato. Prometo contar el resto.








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