domingo, 26 de enero de 2014

26 DE NOVIEMBRE DE 2013

    De nuevo de guardia. Muy tranquila. Tan tranquila que seguimos sin viento. Llevamos toda la noche a motor. Calma total.

   Son las 8.15 h y nos encontramos  en 16º 31' N, 29º 1' O y hemos cambiado de rumbo al 240º.

    Por la mañana, y una vez visto las nuevas predicciones meteorológicas el capitán (Javier Ruiz) decide como comenté anteriormente, que nos vayamos al sur, buscando el paralalelo 12 por lo menos. Allí si Dios quiere encontraremos viento. Iremos durante unos tres días más a motor, con lo cual habremos gastado casi la mitad del combustible.

El Atlántico como una piscina

 

     
    Ahora con el problema del viento, recuerdo una charla que tuvimos mucho antes de hacer el viaje. En una de las reuniones que tuvimos para organizarnos. En ella hablábamos concretamente que a navegar sabes cuando te vas, pero no sabes cuando llegaras.


 
Aprovechando la buena mar para el aseo diario, es más cómodo que en el interior

Es una maravilla las vistas que nos da el océano en calma al atardecer

    Estoy dispuesto a todo en este viaje, y a asumir muchos riesgos. Aún así, no se como se tomarían en la empresa en la que trabajo el no llegar el día que debo incorporarme y retrasarme. Espero que lo tomen como fuerza mayor.

    Esto tiene pinta de que lo que parecía un cruce del océano de unos 12 o 13 días, es posible que sean 20 o 25.
 ¿Quién sabe ?

 



sábado, 25 de enero de 2014

25 de noviembre de 2103

    Son las 2 a.m. Guardia. Me llueve un poco en cubierta, después aclara y sale la luna. La guardia es muy tranquila pero se hace interminable. Ayer no todos pudimos dormir siesta y estamos muy muy cansados. 

    Se mantienen los 8 nudos de velociad y el oleaje se viene a menos. Transcurre el día con normalidad, salvo de que Javier se ha dado cuenta que en la sentina hay unos pocos litros de agua y que no sabe su procedencia, lo cual nos deja bastante inquietos. Hay que investigar.

     El catamarán de Amoses lo hemos adelantado. Va extremadamente lento y con este viento no nos comviene quitar trapo porque estaríamos a merced de las olas. Dejamos de verlo por popa. Son las 20,08 h. y nos encontramos en la situación 16º 36' N, 28º 5' O rumbo al 274º.

     De nuevo se fue el viento. Hemos recibido las predicciones del tiempo. No tendremos viento en unos días. Nos planteamos ir al sur. Los datos no son alentadores.  Además con el rumbo actual para el sábado se nos acerca una borrasca con vientos variables muy fuertes. Veremos que ocurre.

    Hemos llamado por radio a Amoses, que está por detrás nuestra a unas 20 millas. Nos comentó que es la primera vez que cruza el Atántico. Se ha puesto muy contento cuando lo hemos llamado por radio.

    Seguimos sin viento. Obviamente vamos a motor. Tenemos gasoil para 800 millas aproximadamente y nos queda por navegar unas 1800 millas. Con buen viento en 24 horas normalmente se recorren unas 154 millas, pero ahora a causa de la ausencia de viento navegamos a una velocidad de 5 nudos, con lo cual llegaremos a nuestro destino con unos días de retraso.

    Parece que nos espera una semana de calma, espero que lo llevemos lo mejor posible. Esta ausencia hace que dependamos del motor oséa del combustible. Hemos intentado varias combinaciones mayor con génova, solo génova, génovas atangonadas. Nada de nada. Mañana será otro día.

24 de noviembre de 2013

    Son las 12.30h zarpamos rumbo a Martinica. Tenemos vientos de unos 20 nudos con rachas de 30. El oleaje es de unos dos metros y navegamos de traves a un largo, con toda la mayor y media génova pequeña. En el canal formado entre la isla de San Vicente y San Antonio aumenta la potencia el viento bastante y vamos muy animados. Una vez salido de ese canal y nos alejamos definitivamente de las islas, a las 17 horas  y en la situación  16º 54' N, 25º 12' O rumbo al 270º se acabó el viento. Comenzamos a navegar a motor.

    Durante la navegación vemos un catamarán, que se encuentra a nuestra proa. La embarcación se llama Amoses Island, propiedad de un Israeli  del mismo nombre, con el que emtablamos conversación por radio. Se ha ofrecido a que vayamos juntos (a distancia prudencial) para cruzar el océano. Ellos se dirijen a Santa Lucía.
    Las verdad es que reconforta el saber que no vas a hacer el viaje en solitario.

    Ha saltado de nuevo el viento. Llega la noche y navegamos a 8 nudos. Cenamos rápido y a la cama. Estamos derrotados, el día hoy ha sido muy intenso.

    El oleaje hace muy incomoda la noche.  

sábado, 18 de enero de 2014

21, 22 y 23 de noviembre de 2013 Estancia en Mindelo

    Hemos conocido a "Tuga" (la verdad es que tiene cara de tortuga, vendra por eso el apodo)  el capitán de la marina, y sera él quien se encargará de los arreglos de las velas y también un pequeño arreglo de soldadura en uno de los candeleros. Es increible, pero en la maria de Mindelo lo tienen muy bien organizado respecto a servicios de reparación. No tienes que ir a buscarlo fuera, sino que en la misma marina te lo proporcionan.

     Una de las cosas importantes que hemos hecho hoy por la mañana es ir a inmigración y hacer la entrada de la embarcación, para en dos días poder hacer la salida de República de Cabo Verde oficialmente. Más de los mismo, policías con pinta de militar, que sonríen poco,y que se quedan con los papeles originales del barco hasta el día de la partida y que recuperas tras pagar de nuevo dinerito.

Javier e Isabel hablando con sus hijas utilizando datos wifi del bar de la marina, todo un lujo
(cara de padres cuando hablan con sus hijos que están a cientos de millas)

    Durante nuestro segundo día nos hemos dedicado a pasear por la ciudad y ver que restaurantes son los buenos para comer. También nos hemos agenciado un guía para el día siguiente y que nos haga un recorrido por la isla.

    Aquí en Mindelo hay muchos senegaleses buscándose la vida, vendiendo camisetas, pulseras, etc...  También te ponen en contacto con terceros por si necesitas otros servicios y así conseguimos al guía para la isla y que si era de Cabo Verde.

La terraza del bar de la marina, una gran aliada para pasar el calor...



Marquesinas donde la gente jugaba a las cartas o al dominó para pasar el tiempo
 

Torre de Belen, réplica de la que está en Lisboa



Pescadería del mercado de Mindelo

 
El pescado en Cabo Verde es exquisito y muy fresco


No toda la fruta y verdura es de Cabo Verde, mucha es importada, las lluvias son casi inexistentes



 En casa Mindelo podías comer exquisitamente eschuchando música de Cabo Verde en directo. Lo recomciendo. 



 Vayas por donde vayas los paisajes son espectaculares



Estamos en la cima de Monte Verde desde donde se ve toda la isla





 Todos en manga corta y yo con jersey de lana. Convalecencia de la diarrea...

Duna natural formada con la fuerza de los alisios




 El corte de pelo que me hice en Mindelo fue espectacular ¡¡¡ por solo 5 euros !!!

Aula de interpretación de la naturaleza en la localidad pesquera de Calhao


 






 Pesca tradicional con mástiles fabricados a mano y cuyas velas son tela de saco de obra cosida

Como siempre me meto en todos los fregados



 Limpieza del pescado en directo y si quieres lo compras y te lo llevas fresquito fresquito



 El aluguer, el transporte más práctico para conocer la isla

 Isabelita, relajada. Da gusto de verla.

 Carlos como gran aficionado al wind surf, siempre encontraba algún lugar relacionado con su pasión


 Carlos en la playa de San Pedro en Foya Branca ideal para el wind surf


Inauguración de una nueva playa en Mindelo, la gente corría a estrenarla con gran ilusión



 Contrastes, cercanos a diciembre y a la Navidad y vestido de verano


¡¡¡¡ NOS VAMOS !!!    RUMBO A MARTINICA

    La experiencia de haber conocido Cabo Verde, sus islas y sus gentes, ha sido muy gratificante. Personas humildes, secillas, trabajadoras y que con muy poco son felices. Ya sea por los pocos recursos que tienen y sumado al handicap del fuerte viento y las escasas lluvias, hace que esta tierra sea muy seca y poco cultivable. Aún así la mayoría vive de la pesca y al día.

    Una de las cosas que más me conmovió fue cuando un niño de unos nueve años entro en el restaurante donde comíamos y nos pidió las sobras de nuestros platos. Quedamos totalmente apesadumbrados. Después de no dejar ni las migas le dimos dinero para que se comprara un helado y así lo hizo delante nuestra. ¿Donde estarían sus padres ? Quizás buscándose la vida para comer... No lo se...

    Me reitero en lo que sospechaba y he comprobado. A nosotros los de los países desarrollados, no sobra la mitad de lo que tenemos y nos falta más espíritu de solidaridad, tanto en ayudar a los demás como en compartir. Esto es lo que a las gentes de Cabo Verde les sobra y es ello lo más importante que he aprendido.

    Mañana zarpamos hacia Martinica, algunos, si no decir todos, con más o menos inquietud hemos pasado por una de las iglesias de Mindelo. Si, hemos rezado. Quizas no sirva, o es posible que sí. Aunque estemos preparados para el viaje que se nos avecina, necesitamos algo más en lo que apoyarnos espiritualmente, a mí de pequeño es esta la forma que me enseñaron  y lo hice muy a gusto.

20 de noviembre de 2013

    Son las 6 a.m. Llevamos el barco a otro fondeo donde haga menos viento y cambiar la mayor. Durante la navegación hemos visto una pequeña raja en el pujamen y como las previsiones para hoy serán de bastante viento, no queremos que vaya a más.


    Navegamos de través, hemos tenido que hacer un rizo a la mayor ya que tenemos rachas de 30 nudos y olas de 2 metros que hacen incómoda la navegación.

    Nos hacemos unos tentempies para comer algo pero bastante ligera. Los bandazos del barco no permiten comer con plato en mesa sino con las manos directamente y las latas aguantándolas entre los pies en el suelo. Es lo que hay...


    Al cabo de 9 horas de navegación avistamos a isla de San Vicente, y nos dirigimos rumbo a Mindelo, la localidad más importante de la isla. Allí estaremos unos días, repararemos las velas y haremos alguna compra de víveres para ya definitivamente dar el salto hacia el Caribe.

Marina de Mindelo
 
 
    Son las 17 horas y acabamos de llegar a la marina de Mindelo. Se agradece después de algunos días ver un pantalán, algún bar en la misma marina e internet a través de wifi   ¡¡¡  ALUCINANTE !!!



 Un poco de civilización no está mal, y un corte de pelo tampoco...

domingo, 12 de enero de 2014

19 de noviembre de 2013

    Hoy sigo con diarrea. Son las siete de la mañana y he pasado toda la noche del catre al baño y del baño al catre. Fatal, fatal...

    Hemos quedado con un guía que se llama José. No os puedo decir que sea espabilado como era Rámiltón y encima el portugues que habla es cerradito cerradito, con lo cual no tenemos narices de entendernos con él. Nos limitamos a "sí", "no", "obrigado" y poco más.

    La primera parada que hacemos en un mirador camino de un parque natural para subir a Monte Gordo, la zona más alta de la isla y la más verde. En esta isla hay unos paisajes preciosos y no os voy a marear con más literatura sino que os recreéis con las imágenes. Que disfrutéis.

Vista desde el mirador, antes de llegar al parque natural 


Vista del valle 


Ahí voy yo con mi botellita de Suero Oral para no deshidratarme 


Subida a Monte Gordo, parque natural en Tarrafal, isla de San Nicolas



Lago salado. Terraza natural rocosa que se utiliza como piscina natural cuando baja la marea




Los paisajes en esta isla son espectaculares

Bastante población se dedica a la pesca con sus pequeñas barcas y con ello subsisten

    Después de una suculenta comida, vuelta al barco a una hora y media de camino. Hay que descansar, mañana toca navegar rumbo a isla San Vicente.

miércoles, 1 de enero de 2014

18 de noviembre de 2013

    

    Hemos pasado una noche regular. El fuerte viento no nos dejaba dormir tranquilos pensando que  el fondeo garrearía. Son las 6 a.m. desayunamos y rumbo a Tarrafal. El viento es tan fuerte que navegamos solo con la génova pequeña.

    Aproximadamente sobre las 11.45h llegamos a Tarrafal, que también se encuentra en la isla de San Nicolas. Esta ciudad es una por no decir la más importante de la Isla. Por lo menos la que parece más desarrollada.


Tarrafal en la isla de San Nicolas 

Tarrafal en la isla de San Nicolas

   Largamos el ancla y fondeamos. Por supuesto, antes de irnos a la localidad para visitarla y viendo la temperatura que tenía el agua, rápidamente nos pusimos el bañador y al agua.




Temperatura del agua del mar (podría haber un error de unos tres grados a lo sumo)

Carlos Lopez es el primero que se lanza es verdaderamente un "animal marino"

Javier Ramirez, Antonio Pérez y Javier Ruiz

    Como la hora de la comida se acercaba, nos duchamos y nos fuimos a Tarrafal para buscar a un tal Toy, un contacto que nos recomendó nuestro amigo y guia Rámilton en Palmeira (isla de Sal). Buscaríamos a Toy para que nos proporcionase un vehículo con guía y poder ver la isla.

Como siempre nuestros trayectos del barco a la ciudad lo hacíamos con la neumática fueraborda.

    Alli, localizamos a Toy, y también conocimos a Franzilin, un chico que nos hizo de guía para poder encontrar a Toy, encontrar también un restaurante para comer y encargarle unas langostas frescas para el día siguiente, que nunca aparecieron y nunca más volvimos a verle. Por suerte con Toy si que convenimos personalmente para el día siguiente un guía con vehículo para las ocho de la mañana.

    Este primer día conocimos también a un holandés que no recuerdo su nombre, el cual tenía entre unos 70 - 79 años. Este llegó a Cabo Verde hace 25 años y montó en Tarrafal una escuela de hostelería, que venida a menos, más tarde lo utilizaría de restaurante. Nos tomamos allí una cerveza y nos dijo que a mediodía no podríamos comer ya que no tenía nada preparado pero que para la noche, si nos ofrecería una buena cena. Así quedamos con él para la noche.

    Nos fuimos a comer a otro sitio a medio día donde tardaron bastante en servirnos pero que la comida estaba bastante buena.

    Luego nos volvimos al barco no sin antes pasar por un mercado para comprar fruta y verdura.

Javier y yo en el mercado de verduras y fruta, en el puerto pesquero ya que muchas verduras y frutas son importadas

    Después de esto, al barco y a dormir una buena siesta. Eran las 6 de la tarde hora de Cabo Verde. Algo me debió sentir mal en la comida ya que me desperté con una diarrea aguda insoportable y con fiebre de 38'5ºC.  Obviamente me mediqué, y después de ir más de cinco veces en una hora al baño, tome la decisión de no ir al restaurante del holandés, quedándome en el barco descansando ya que estaba agotado y un poco deshidratado.

Efectos de la diarrea, agotamiento extremo

Afortunados que si pudieron ir a la cena. Cuando te toca te toca. Mejor reservarse para mañana y visitar la isla

    Por lo visto la cena fue espectacular. Una pena. Pensándolo bien no tengo ganas ni de cenar, solo quiero dormir. Bueno mañana será otro día.