jueves, 26 de diciembre de 2013

17 de noviembre de 2013

    Palmeira,  situada en l 16º 45' N, L 23º 01' O. Son las 6 a.m.  El acostarse pronto da resultados, levamos ancla, nos aproamos sacamos mayor y ponemos rumbo a la isla de San Nicolas. Navegamos durante toda la jornada. Durante toda ella hay tiempo para todo, incluyendo también la preparación de los aparejos para la pesca.

Los dos "Javieres" de la expedición preparando aparejos con línea de acero para los dorados

    Son las 17 h. nos estamos acercando a la localidad de Carrizal y es allí donde fondearemos, ya que Tarrafal que es a donde queremos llegar lo haremos mañana, así evitaremos buscar un fondeo de noche, que no es agradable.



    El viento es muy fuerte y no tenemos datos certeros de profundidad en las cartas náuticas, salvo lo que nos dice nuestra sonda. Por fin conseguimos fondear con garantías.

Isla de San Nicolas

    Bajamos la neumática y nos vamos a visitar la localidad para volver pronto antes que se haga de noche. Queremos volver pronto porque desde el fondeo hasta donde tenemos que llegar está bastante lejos y además con fondo rocoso a flor de agua que de noche no se podría ver. Además el viento es muy fuerte y ante un fallo del fuera borda, el viento nos llevaría con facilidad mar adentro, y no creo que con los remos pudiéramos contrarrestar la fuerza del viento para poder volver a la embarcación, pero por lo menos con luz tendríamos más posibilidades.

Estamos en Carrizal

    Javier Ramirez por prudencia decide sacrificarla visita y decide quedarse en el Coronado, por si ocurriera algo respecto a lo que comenté arriba respecto al viento y a la neumática. Se quedará de salvaguarda en la embarcación con la radio encendida y nosotros nos llevamos el walky para estar en contacto con él en todo momento.

    Carrizal es una localidad formada por muy pocas casas una iglesia, un colegio y una sola tienda de comestibles. Es un sitio totalmente insólito, ya que solo se puede llegar en barco, o por un carril de tierra que para hacer unos 20 kilómetros habría que emplear unas dos horas desde la localidad más próxima.

La tienda de comestibles 


 Las casas se pintan de colores llamativos para hacer contraste con lo árido del paisaje volcánico. Foto con Aurelio, uno de los habitantes de Carrizal


La Iglesia de Carrizal 



Ensenada de Carrizal, donde dejamos la neumática para visitar la  localidad

Carrizal, olvidaros de asfaltado o adoquinado, eso aqui no existe.

   El encanto de Carrizal, precisamente era lo primario de todo lo que se podía ver. Las personas que viven allí que no creo que sean más de 70 adultos, viven de la pesca.  Lo que me llamaba más la atención era el gran número de niños que sí que habían y que jugaban al fútbol todos juntos niños y niñas en las pista de hormigón que tenían. 











Niños jugando al fútbol en el "campo de futbol" de Carrizal

    Estoy muy contento de haber estado viendo este sitio. Es increíble ver de nuevo gente viviendo en la más absoluta humildad y pobreza, con muy muy pocos medios y sus rostros no  dejan de tener nunca esa sonrisa y cara feliz. Viven con "dos duros" y nos dicen con cara de satisfacción "esto es muy tranquilo" aquí estamos muy bien. Ni cobertura móvil ni televisión. Pienso que a nosotros los "desarrollados" estamos perdiendo el norte, con el tema del consumismo y el bienestar. No tengo claro ahora que es el "bienestar".
    Bueno se hace de noche, volvemos al barco. Mañana toca ir a Tarrafal.

 Atracadero de Carrizal, cartel del atracadero




lunes, 23 de diciembre de 2013

16 de noviembre de 2013

    Hoy estamos de arreglo de papeles, entrada al país, etc... Complicado encontrar un taxi, o por lo menos el que nosotros los europeos conocemos. Aquí, lo que existe mayoritariamente son las "aluguer". Son taxis colectivos que se pueden alquilar entre varios desconocidos, compartiendo gasto, por una sola persona o por un grupo de amigos. Además como la solidaridad es lo que sí que se derrocha en Cabo Verde, en ausencia de dinero, los conductores de las aluguer, cuando van haciendo la ruta con el cliente, si hay algún desvalido haciendo auto-stop que se dirige hacia la misma localidad o hace el mismo recorrido, pues para y éste  se sube, y ya se bajará donde lo solicite. Esto en Europa no es concebible, somos demasiado egoístas.

Aluguer, transporte colectivo para alquilar con conductor



Aluguer en acción


    Este es el vehículo que alquilamos con conductor para acercarnos a Espargos, localidad donde se encontraba el aeropuerto internacional de la isla de Sal. Allí debíamos sellar la entrada a Cabo Verde. El conductor se llamaba Rámilton, con quien negociamos por 50 euros, nos enseñaría la isla, después de arreglar la entrada en el país. 

    La tramitación del papeleo fue desagradable y lenta. Después de hacernos esperar durante un buen rato, nos pasaron a una habitación, con poca luz o fluorescentes fundidos, donde un policía (a mi percibir, más militar que policía), nos decía (casi obligatorio) que nos sentáramos y que permanecieramos allí hasta que el viniera a hacernos una serie de preguntas y para que rellenaràmos unos formularios. La situación para mí era bastante tensa, por un lado porque el policía de ingles cero patatero, y además no  sonreía ni  pagando. Luego apareció lo que podría ser la jefa de todos, que tampoco se reía y nos dejó muy clarito que pagáramos 25 euros por tripulante y 5 euros el capitán para que nos sellaran el pasaporte. En definitiva lo importante era que pagásemos, las fotos del pasaporte ni la miraron. Pero me alegré salir de allí. La sensación de estar allí dentro me recordó a las situaciones que se ven en películas sobre gobiernos dictatoriales, donde al detenido lo meten en un cuartucho para interrogarlo y este no sabe que pasará con él, y lo que es peor, que nadie sabría de él nunca más, si los que lo retienen no quieren. Es posible que esa sensación sea por mi falta de tablas viajando por países subdesarrollados, pero estoy seguro que todos, hasta los que más viajan, alguna vez han percibido lo mismo.

Rámilton y yo en Santa María (isla de Sal)

   Este es Rámilton, dueño de la aluguer que alquilamos y quien nos llevaba a conocer la isla. Un auténtico personaje, hablaba varios idiomas y perfecto español. Padre de 6 hijos de tres mujeres con solo 33 años. Una persona muy profesional y bastante agradable la cual nos llevó a la playa de Santa María, las más local y comercial muy orientada al turismo de Wind-Surfing, visitamos varias calas y por último estuvimos en las salinas, las cuales se encontraban en un cráter enorme bajo nivel del mar y ya desde ahí se trasportaban a través de una especie de estructura parecido al telesillas, pero de enormes dimensiones, hasta llegar al puerto donde embarcaban la sal para su transporte y venta.

Carlos López en una escuela de wind-surf, uno de sus grandes hobbies 


 Paseo en la playa de Santa María donde se vende pescado fresco recién capturado


Carlos Lopez en Santa María, isla de Sal. Cabo Verde

    La playa de Santa María era una maravilla. De aguas verdes y turquesas con arenas blancas. Está totalmente equipada tanto  para comer como para ocio. Es el verdadero destino de quien busca relax y comodidad, al contrario del turismo de aventura que se encuentra por otras zonas de la isla.



Playa de Santa María



    
    En cuanto a gastronomía de Cabo Verde, existe un plato sencillo y exquisito llamado cachupa. Consiste en un plato con dos tipos de maíz, tres tipos de legumbres como alubias y pescado o carne. Este plato durante muchos años fue el "quitahambre" del pueblo de Cabo Verde. En cuanto a pescados hay una gran variedad pero lo más común es la garopa, un pez de forma parecida al mero con su sabor fantástico

Salinas

Infraestructura para transportar la sal desde la salina al puerto

Terminal de descarga de la sal donde ésta era embarcada

El 90% dela población es católica y muy practicantes

    Después de toda la ronda a la isla, Rámilton nos llevó de nuevo a Palmeira, donde antes de que nos fuéramos con el dinghi al barco, nos llevó a un comercio de comestibles y pequeño bar "casero" donde nos invitó a tomar grog (se pronuncia grogue). Es una bebida alcohólica hecha sobre una base de ron, agua y azucar, peculiar en su sabor...y en sus efectos. ¡¡ Vámonos a dormir !!

viernes, 20 de diciembre de 2013

15 de noviembre de 2013

    3 a.m. Guardia de nuevo. Hoy la guardia va acompañada de más sueño todavía. Unas botellas mal arranchadas han estado haciendo ruido toda la noche junto a mi catre y no me han dejado dormir. Por otro lado con el oleaje tan fuerte y el barco meciéndose, no he parado de dar saltitos en el catre sin poder conciliar el sueño.

    El viento ha bajado, llevamos una velocidad de solo 5,5 nudos. Deberíamos mantenernos en esa media para no llegar de noche a Cabo Verde. Llegar de noche a los sitios desconocidos es una situación incómoda e insegura que nadie desea.

    Durante la guardia de Javier, nos hemos cruzado con un carguero de unos 300 metros de eslora que navegaba hacia Singapoore...le queda tela...  Siempre da alegría cruzarse con alguien, no  lo hacíamos desde que salimos de Las Palmas.

Javier Ramirez, con sueño, saliente de su guardia

    Son las 16 h. estamos en  l 16º45' N, L 22º 59' O. Ya divisamos Cabo Verde, concretamente la Isla de Sal, y la localidad de Palmeira. Al igual que en La Graciosa, de nuevo bruma.

El primer avistamiento de Cabo Verde. Isla de Sal


Rumbo a Palmeira en la isla de Sal. República de Cabo Verde



    Como información práctica es bueno saber que una de los operadores móviles allí son CPV T+ y que el establecimiento de llamada es de 1,98 euros más 3,05 euros el minuto. Por otro lado si tenéis la osadía de conectaros a internet sabed que tiene un coste de 12 euros el Mb. Menudo negocio el roaming !!!!!

    Largamos el ancla en Palmeira. Inflamos el dinghi (la neumática con el fueraborda), nos duchamos y " ¡¡vámonos pal pueblo !!"

    La localidad de Palmeira en la Isla de Sal, está equipada en cuanto a servicios muy primitivamente.  Alguna tienda de comestibles, sus calles casi no están asfaltadas y por la noche la verdad es que era un poco tenebrosa. Muy poco alumbrado y en cada esquina apostado había alguna persona que nos observaba. Típico cuadro de una película de Hitchcock. 

   Las islas de Cabo Verde, en su mayoría cuando fueron descubiertas estaban deshabitadas, fueron utilizadas desde el principio para la comercialización de esclavos traídos del continente africano y donde se vendían los esclavos y estos se enviaban a las Américas. 

    Su población 99% de raza negra, con rasgos europeos. Con toda seguridad porque fue descubierta y dominada por Portugal durante mucho tiempo. 

    Adultos y niños deambulaban por las calles, sin ninguna ocupación, o por lo menos es lo que aparentaban. 

    Existen tres edificios administrativos, la policía nacional fiscal, un edificio administrativo de la propia localidad (algo parecido a un ayuntamiento), y otro más de control de tráfico marítimo. No recuerdo ninguno más. Tenían un estadio donde jugaban los niños y niñas al futbol y algunas tiendas de souvenir. También un club de futbol, el Grupo Deportivo de Palmeira GDP. Donde tenían en su peña un plasma y un montón de sillas de plástico en las que se acomodaban para ver los partidos de la temporada.

Puerto de Palmeria en Sal, Cabo Verde 


Preparando el aparejo para el día de pesca 


 Bar de pescadores

Restaurante Canttinho donde se come de maravilla 

Los colores de las casas contrastan con la aridez del terreno volcánico de la isla 



Los niños corretean por las calles sin ningún temor ni preocupación por parte de sus padres 


Pez globo 


Cosiendo redes

Tienda de souvenirs
    
    Cuando llegamos de noche la localidad en la neumática para ir a cenar y conocer el pueblo, tuvimos un cierto temor. Le confiamos a unos niños por unos euros que nos amarrasen la embarcación y que se encargarían de cuidarla hasta la vuelta de la cena.... ¿estaría a la vuelta ?  Mejor no pensarlo.

    La verdad es que en contra de nuestro creer, y en contra también de lo que se lee en alguna web, tanto el sitio como sus gentes son muy muy agradables y con ganas de trabajar por muy poco que le ofrecieses. 
Cuando se hizo de día todo aquello cambió de color. Nada comparado con esa localidad tenebrosa que os describía anteriormente. La noche es muy mala...hacer ver fantasmas donde no los hay.

    Cenando por la noche en el Cantinho, donde teníamos wifi y buena comida, la verdad es que lo recomiendo. Ahora, hay que ir hasta allí, je je je...

Cenando en Cantinho

Una vez que llegamos a Palmeira y después de largar el ancla nos pusimos muy contentos al ver junto a nosotros una embarcación bastante regatera, pero lo mejor de todo era el ver el pabellón español en su popa. No nos lo podíamos creer. La embarcación parecía bastante currada. ¿Estaría allí abandonada? Se llamaba "Aventura Oceánica"

Embarcación "Aventura Ocenánica"

    Ya en la cena, oímos a alguien hablar español y ¡¡¡ sorpresa !!!, eran los tripulantes de la embarcación misteriosa.

    Joloc y Quique, dos tipos curiosos que llevaban 4 años recorriendo el mundo en su barco, con  sus aventuras, averías y todo lo que se os pueda ocurrir que puede suceder cuando decides dar la vuelta al mundo en velero. Imaginaros. Roturas de mástiles, ataques de piratas, bueno para escribir un libro. Venían ya de vuelta y su intención era estar en navidades ya en España con la familia. Pensaban subir de Cabo Verde hacia la Península Ibérica, ciñendo contra los alisios. ¡¡ Madre mía !!  Joloc, Quique espero que terminéis vuestro viaje y os deseamos lo mejor. Sois unos valientes. En honor a vosotros no tengo ningún problema en poner vuestro enlace para que la gente conozca vuestra gesta. Un abrazo.






14 de noviembre de 2013

    3 a.m. Guardia. Hoy se hace pesada con el sueño acumulado de ayer. Al no llevar las dos génovas, vamos con una y la mayor con viento de popa hay que estar "al loro" para evitar alguna trasluchada involuntaria. Estoy loco porque lleguen las 5 h y acostarme.

    Hoy hemos echado las cañas al curricán. Ha picado un dorado de unos 6 u ocho quilos. Hoy comeremos pescado fresco!!!! y creo que unos días más.

El dorado, un pez exquisito que no conocía



    Hoy he hablado con mis hijos y mi esposa. Cada vez que hablo con ellos, termino rebosante de alegría. Es increible como se anima uno. Son las 15.10h y estamos en l 18º 35``N, L 21º 08 O rumbo al 225º. Para no perder rumbo hemos tasluchado y cambiamos de banda el tangón y génova. Mañana llegaremos a Cabo Verde.

13 de noviembre de 2013

    Son las 2 a.m. Guardia. La luna está en cuarto creciente y todavía no se ha puesto. Ilumina el mar en calma reflejándose en él. En el agua observo cuerpos oscuros que saltan, son delfines. Nunca los había visto de noche, la verdad es que no hacen tanta gracia de noche que de día. No se, serán cosas mías.

La luna y las estrellas me acompañan y hacen la guardia más llevadera, más entretenida

    Comienza a aumentar el viento, se pone en 21 nudos y cogemos picos de hasta 11,1 nudos de velocidad. Es alucinante.

    Son las 3.45h, con la velocidad que llevamos, el hidrogenerador hace un ruido bastante curioso, por no decir algo molesto, siendo estas horas de la madrugada. Ya toca el relevo y llamo a Javier Ramirez para su guardia.

    Lo pongo al día en lo acaecido durante la guardia sobre todo el aumento significativo de viento, le cuento lo de los delfines. Durante la conversación observo que la velocidad esta disminuyendo aún no bajando el viento. Enciendo la linterna y ¡¡¡¡ horror !!!!, la génova grande no está. La busco, está en el agua colgando del tangón. El puño de driza de génova parece que se ha roto. A la mañana comprobamos que se había descosido quizás por un exceso de tensión que le dimos a la driza.

Puño de driza descosido

    Despertamos al resto de la tripulación, hay que sacarla del agua cuanto antes sin correr riesgos. Javier Ramirez queda en el timón, Carlos y yo nos ponemos los chalecos salvavidas y nos anclamos a la línea de vida y tiramos para la proa, mi cuñado Javier nos va soltando escota de génova y nosotros vamos recogiendo, Isabel desde el  camarote de proa saca los colchones y por el tambucho le vamos pasando la génova que vamos recogiendo del mar.

    Estamos todos empapados, y el barco por dentro también por el agua que va escurriendo de la génova. Esta noche no toca dormir mucho por lo visto.

    Seguidamente y después de doblar y guardar la génova dentro todo desde el interior del  barco (os puedo asegurar que hacer eso es incómodo de narices), nos percatamos que el  hidrogenerador ya no se oye. Lo sacamos del agua. Ya veremos mañana que le ha ocurrido.

    Son las 5.15h a.m. Salvo Javier Ramirez que está de guardia, el resto nos vamos a la cama. Estamos destrozados de la tensión y del trabajo realizado.

    Recuerdo el día que zarpamos, cuando el inglés que nos lió el cabo en la hélice por accidente nos dijo, "One day, one problem !! " para tranquilizarnos. Después de esto, hidrogenerador y génova, " One day, two problems or more !! It`s posible !!

    Son las 10 a.m. estamos en l 16º 41' N, 20º 10' O rumbo al 226º. 

    Pensamos que hemos arreglado el hidrogenerador. El pasador que hace posible la unión de la hélice y el eje del motor se había roto por la violencia de la presión del agua y la velocidad de giro. Lo probamos y efectivamente ya funciona.

    Aunque llevamos más velas de repuesto, decidimos sacar mayor y nos quedamos con la génova pequeña para seguir navegando. Alcanzamos 8 nudos y vamos bien.

    De Las Palmas a Cabo Verde hay aproximadamente 804 millas. Son las 12.30h y ya llevamos 479 recorridas en 72 horas más o menos. Si Dios quiere, los elementos acompañan y en 2 días estaremos en Cabo Verde sobre las 12 o 13 horas.

    Hoy hemos disfrutado de verdad de la comida. Llevabamos varios días con mal cuerpo por el oleaje. Cuando la mar se hace incomoda y aun estando acostrumbrado, hay veces que no apetece nada, ni en cubierta si quiera. Por hoy es un día grande, hemos salidos airosos de la primera aventura y nos hemos marinizado totalmente. La comida riquísima hoy hasta apetecía un vinito !!!

miércoles, 18 de diciembre de 2013

12 de noviembre de 2013

    Son las 3 a.m. Me toca guardia. Esta, ha sido muy tranquila, y a diferencia de ayer, ha pasado muy rápida. En el ploter vemos varios barcos, pero solo divisamos a uno visualmente.
  
      El viento ha vuelto a disminuir, a 6 nudos, no nos queda más remedio que arrancar motor.

    Son las 16.15h, nos encontramos en l 23º 03'N, L 18º 26' O navegando al 219º.

    Hoy he hablado con mi mujer y mis hijos. Como la conversación no es full duplex, es poco expresiva porque para evitar cortes, esperamos a que el otro termine de hablar para comenzar  a hablar nosotros. Conversación en la cual se me ha olvidado de decirle a mi hijo Alejandro que le quiero mucho y que lo echo de menos. El próximo día no fallaré.

    Con tanto tiempo libre, para lectura y meditar, es cuando te das cuenta cuanto quieres a los tuyos y que oportunidades pierdes en la vida para decírselo. Te das cuenta que el tiempo se va, que tus hijos crecen, y que hay que aprovechar las oportunidades que te da la vida para jugar, viajar y exprimir la vida con ellos. Porque cuando sean mayores, y ya prefieran estar con sus amigos, que es lo normal, puedan tener un buen recuerdo de esa infancia acompañados de sus padres, y partícipes de todo lo acontecido con ellos en esa época.     Nunca está de más. Quizás no le demos importancia nosotros los mayores, pero ellos sí que lo valoran, os lo aseguro.

    Alejandro y Cristina, os echo mucho de menos y os quiero más que a mi vida. A ti, María Jesús ni te cuento.


11 de noviembre de 2013

    Son la 1 de la madrugada, Carlos está de guardia hasta las 3h. Como me siento bastante despejado, me subo a cubierta con él a charlas un poco. A las 3 me tocará a mi.

    La guardia ha sido muy tranquila. Hoy hace más frío que ayer. Viento del NE 19 nudos y una velocidad del barco mantenida de 9 nudos. No ponemos radar, para ahorrar energía. La noche es muy clara y se ve perfectamente. En el ploter vemos algunas embarcaciones, veleros y pesqueros y alguna luz se divisa a lo lejos. Aunque la guardia es solo de 2 horas, se hace bastante pesada al estar solo. El oleaje por la aleta es fuerte y hace que la embarcación se balancee bastante y es muy incomodo.



    Son las 5h llamo a Javier para el relevo, me toca dormir.

    9 de la mañana, solo vemos un velero muy a lo lejos, el resto solo parece en el ploter. El viento ahora ha bajado a 15 nudos por la popa, navegamos al 216º a una velocidad de 7 nudos.

    18 horas, nos encontramos en l 25º 2' N, L 16º 48' O navegando al 223º. Después de la siesta el viento ha bajado a 8 nudos y navegamos a una velocidad de 4,5 nudos.

    Arrancamos motor para aumentar velocidad y así aprovechamos para activar la desaladora y hacer agua.

    Hemos montado los dos tangones y recogido la mayor, para sacar las dos génovas.





    Nos llegó a través del Iridium, un sms de María Jesús, mi esposa. Nos confirmaba que había recibido nuestra posición que le habíamos enviado vía satélite. Nos hemos puesto muy contentos, sobre todo yo, al leer su saludo. La tecnología hace cosas increibles, como no solo ayudarte a comunicarte, sino algo mejor, hacerte sentir seguro, y  cerca, a pesar de estar a muchas millas alejado de los tuyos.


Javier, hablando por el equipo Iridium

Además esta tarde nos han acompañado durante un buen rato un numeroso grupo 10 o 15 delfines. Son una alegría al no ver ser viviente ni embarcaciones ya en el mar.

    En breve se pondrá el sol, toca ducha,  cena y catre.

   Como se trata de pasarlo bien y que esto no sea una tortura, Javier ha instalado una tv en el barco y tenemos una serie de películas en un pendrive. Hoy nos hemos tragado Django de Tarantino. No ha estado mal. Hasta mañana.

10 de noviembre de 2013

De izquierda a derecha, Javier Ruiz, Isabel Pages, Javier Ramirez, Carlos López y yo, Antonio Pérez

    Son las 12.30 horas. Zarpamos rumbo 190 º, por lo pronto, para ir colocándonos poco a poco a rumbo. Hay que rodear la isla y luego ya corregiremos.

    Hemos salido con normalidad salvo un pequeño susto (sino esto no sería una aventura). El capitán de una embarcación inglesa, con el ánimo de ayudarnos a soltar amarras, en el momento que dábamos atrás para desatracar, no se le ocurre otra cosa que tirar del cabo del muerto de popa para recuperar la amarra, y nos enrolla el cabo en la hélice.

    Carlos, decidido, se pone las gafas y el tubo y se lanza al agua para desenredar el cabo de la hélice. Problema eliminado. Ahora si que zarpamos.

    Aprovechamos el día de salida, junto con otras 42 embarcaciones de la ARC que se dirigen también hacia Cabo Verde. Así por lo menos, sabemos que hay otros barcos alrededor aunque no los veamos directamente, pero si en el radar.

Partimos acompañados por las embarcaciones de la regata de la ARC


    Tenemos un viento de 15 nudos, pero el oleaje es enorme a la salida de la isla.  Hay mucho mar de levas y hace muy incómoda la navegación. Con el oleaje todos tenemos el cuerpo un poco perjudicado. Cuando llevas tiempo sin navegar y vuelves a las andadas es necesario de nuevo acostumbrarse, no  hay quien se salve.

    Carlos, que se ha metido durante 30 minutos en la cocina para preparar la comida y el picoteo es el que ha salido más perjudicado con el balanceo del barco. Ha tenido que tumbarse un rato para recuperarse. Esto pasa "hasta en las mejores familias".

    La comida en esas circunstancias ha sido rápida, tortilla de patatas que fue preparada antes de zarpar por Isabel, y un poco de caña de lomo. Comemos lo justo.

    Vemos bastantes embarcaciones de las que salieron con nosotros. Algunas nos dan una pasada rápida. Son grandes barcos con mucha superficie vélica. El viento aumenta a 19 nudos y nosotros aumentamos la velocidad a 8 y 9 nudos.


Vamos aumentando con el viento

     Va pasando la tarde y ya no vemos a nadie, a unos los hemos dejados atrás y otros nos adelantaron.

    Yo para ir haciéndome amigo del barco, no se me ocurre otra cosa que con ese viento y esa velocidad por popa, tomar el timón, y en un descuido genero una trasluchada que nos quedamos todos "acojonados", y correspondiente amonestación por parte del  capitán, por supuesto con razón. Lección aprendida, no hay que bajar la guardia. Os puedo asegurar que no me volverá a pasar en el resto de la travesía.

    Se hace de noche, son las 19 horas y cenamos. Organizamos las guardias. A mí me ha tocado de 3 a 5 de la madrugada. Cepillado de dientes y a las 20h ya estamos en el catre, excepto los que entran de guardia a las 23h, que todavía no tienen sueño y empalmarán con la guardia. Es la primera vez que me acuesto antes que mis hijos.