3 a.m. Guardia de nuevo. Hoy la guardia va acompañada de más sueño todavía. Unas botellas mal arranchadas han estado haciendo ruido toda la noche junto a mi catre y no me han dejado dormir. Por otro lado con el oleaje tan fuerte y el barco meciéndose, no he parado de dar saltitos en el catre sin poder conciliar el sueño.
El viento ha bajado, llevamos una velocidad de solo 5,5 nudos. Deberíamos mantenernos en esa media para no llegar de noche a Cabo Verde. Llegar de noche a los sitios desconocidos es una situación incómoda e insegura que nadie desea.
Durante la guardia de Javier, nos hemos cruzado con un carguero de unos 300 metros de eslora que navegaba hacia Singapoore...le queda tela... Siempre da alegría cruzarse con alguien, no lo hacíamos desde que salimos de Las Palmas.
Javier Ramirez, con sueño, saliente de su guardia
Son las 16 h. estamos en l 16º45' N, L 22º 59' O. Ya divisamos Cabo Verde, concretamente la Isla de Sal, y la localidad de Palmeira. Al igual que en La Graciosa, de nuevo bruma.
El primer avistamiento de Cabo Verde. Isla de Sal
Rumbo a Palmeira en la isla de Sal. República de Cabo Verde
Como información práctica es bueno saber que una de los operadores móviles allí son CPV T+ y que el establecimiento de llamada es de 1,98 euros más 3,05 euros el minuto. Por otro lado si tenéis la osadía de conectaros a internet sabed que tiene un coste de 12 euros el Mb. Menudo negocio el roaming !!!!!
Largamos el ancla en Palmeira. Inflamos el dinghi (la neumática con el fueraborda), nos duchamos y " ¡¡vámonos pal pueblo !!"
La localidad de Palmeira en la Isla de Sal, está equipada en cuanto a servicios muy primitivamente. Alguna tienda de comestibles, sus calles casi no están asfaltadas y por la noche la verdad es que era un poco tenebrosa. Muy poco alumbrado y en cada esquina apostado había alguna persona que nos observaba. Típico cuadro de una película de Hitchcock.
Las islas de Cabo Verde, en su mayoría cuando fueron descubiertas estaban deshabitadas, fueron utilizadas desde el principio para la comercialización de esclavos traídos del continente africano y donde se vendían los esclavos y estos se enviaban a las Américas.
Su población 99% de raza negra, con rasgos europeos. Con toda seguridad porque fue descubierta y dominada por Portugal durante mucho tiempo.
Adultos y niños deambulaban por las calles, sin ninguna ocupación, o por lo menos es lo que aparentaban.
Existen tres edificios administrativos, la policía nacional fiscal, un edificio administrativo de la propia localidad (algo parecido a un ayuntamiento), y otro más de control de tráfico marítimo. No recuerdo ninguno más. Tenían un estadio donde jugaban los niños y niñas al futbol y algunas tiendas de souvenir. También un club de futbol, el Grupo Deportivo de Palmeira GDP. Donde tenían en su peña un plasma y un montón de sillas de plástico en las que se acomodaban para ver los partidos de la temporada.
Puerto de Palmeria en Sal, Cabo Verde
Preparando el aparejo para el día de pesca
Bar de pescadores
Restaurante Canttinho donde se come de maravilla
Los colores de las casas contrastan con la aridez del terreno volcánico de la isla
Los niños corretean por las calles sin ningún temor ni preocupación por parte de sus padres
Pez globo
Cosiendo redes
Tienda de souvenirs
Cuando llegamos de noche la localidad en la neumática para ir a cenar y conocer el pueblo, tuvimos un cierto temor. Le confiamos a unos niños por unos euros que nos amarrasen la embarcación y que se encargarían de cuidarla hasta la vuelta de la cena.... ¿estaría a la vuelta ? Mejor no pensarlo.
La verdad es que en contra de nuestro creer, y en contra también de lo que se lee en alguna web, tanto el sitio como sus gentes son muy muy agradables y con ganas de trabajar por muy poco que le ofrecieses.
Cuando se hizo de día todo aquello cambió de color. Nada comparado con esa localidad tenebrosa que os describía anteriormente. La noche es muy mala...hacer ver fantasmas donde no los hay.
Cenando por la noche en el Cantinho, donde teníamos wifi y buena comida, la verdad es que lo recomiendo. Ahora, hay que ir hasta allí, je je je...
Cenando en Cantinho
Una vez que llegamos a Palmeira y después de largar el ancla nos pusimos muy contentos al ver junto a nosotros una embarcación bastante regatera, pero lo mejor de todo era el ver el pabellón español en su popa. No nos lo podíamos creer. La embarcación parecía bastante currada. ¿Estaría allí abandonada? Se llamaba "Aventura Oceánica"
Embarcación "Aventura Ocenánica"
Ya en la cena, oímos a alguien hablar español y ¡¡¡ sorpresa !!!, eran los tripulantes de la embarcación misteriosa.
Joloc y Quique, dos tipos curiosos que llevaban 4 años recorriendo el mundo en su barco, con sus aventuras, averías y todo lo que se os pueda ocurrir que puede suceder cuando decides dar la vuelta al mundo en velero. Imaginaros. Roturas de mástiles, ataques de piratas, bueno para escribir un libro. Venían ya de vuelta y su intención era estar en navidades ya en España con la familia. Pensaban subir de Cabo Verde hacia la Península Ibérica, ciñendo contra los alisios. ¡¡ Madre mía !! Joloc, Quique espero que terminéis vuestro viaje y os deseamos lo mejor. Sois unos valientes. En honor a vosotros no tengo ningún problema en poner vuestro enlace para que la gente conozca vuestra gesta. Un abrazo.
















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