lunes, 23 de diciembre de 2013

16 de noviembre de 2013

    Hoy estamos de arreglo de papeles, entrada al país, etc... Complicado encontrar un taxi, o por lo menos el que nosotros los europeos conocemos. Aquí, lo que existe mayoritariamente son las "aluguer". Son taxis colectivos que se pueden alquilar entre varios desconocidos, compartiendo gasto, por una sola persona o por un grupo de amigos. Además como la solidaridad es lo que sí que se derrocha en Cabo Verde, en ausencia de dinero, los conductores de las aluguer, cuando van haciendo la ruta con el cliente, si hay algún desvalido haciendo auto-stop que se dirige hacia la misma localidad o hace el mismo recorrido, pues para y éste  se sube, y ya se bajará donde lo solicite. Esto en Europa no es concebible, somos demasiado egoístas.

Aluguer, transporte colectivo para alquilar con conductor



Aluguer en acción


    Este es el vehículo que alquilamos con conductor para acercarnos a Espargos, localidad donde se encontraba el aeropuerto internacional de la isla de Sal. Allí debíamos sellar la entrada a Cabo Verde. El conductor se llamaba Rámilton, con quien negociamos por 50 euros, nos enseñaría la isla, después de arreglar la entrada en el país. 

    La tramitación del papeleo fue desagradable y lenta. Después de hacernos esperar durante un buen rato, nos pasaron a una habitación, con poca luz o fluorescentes fundidos, donde un policía (a mi percibir, más militar que policía), nos decía (casi obligatorio) que nos sentáramos y que permanecieramos allí hasta que el viniera a hacernos una serie de preguntas y para que rellenaràmos unos formularios. La situación para mí era bastante tensa, por un lado porque el policía de ingles cero patatero, y además no  sonreía ni  pagando. Luego apareció lo que podría ser la jefa de todos, que tampoco se reía y nos dejó muy clarito que pagáramos 25 euros por tripulante y 5 euros el capitán para que nos sellaran el pasaporte. En definitiva lo importante era que pagásemos, las fotos del pasaporte ni la miraron. Pero me alegré salir de allí. La sensación de estar allí dentro me recordó a las situaciones que se ven en películas sobre gobiernos dictatoriales, donde al detenido lo meten en un cuartucho para interrogarlo y este no sabe que pasará con él, y lo que es peor, que nadie sabría de él nunca más, si los que lo retienen no quieren. Es posible que esa sensación sea por mi falta de tablas viajando por países subdesarrollados, pero estoy seguro que todos, hasta los que más viajan, alguna vez han percibido lo mismo.

Rámilton y yo en Santa María (isla de Sal)

   Este es Rámilton, dueño de la aluguer que alquilamos y quien nos llevaba a conocer la isla. Un auténtico personaje, hablaba varios idiomas y perfecto español. Padre de 6 hijos de tres mujeres con solo 33 años. Una persona muy profesional y bastante agradable la cual nos llevó a la playa de Santa María, las más local y comercial muy orientada al turismo de Wind-Surfing, visitamos varias calas y por último estuvimos en las salinas, las cuales se encontraban en un cráter enorme bajo nivel del mar y ya desde ahí se trasportaban a través de una especie de estructura parecido al telesillas, pero de enormes dimensiones, hasta llegar al puerto donde embarcaban la sal para su transporte y venta.

Carlos López en una escuela de wind-surf, uno de sus grandes hobbies 


 Paseo en la playa de Santa María donde se vende pescado fresco recién capturado


Carlos Lopez en Santa María, isla de Sal. Cabo Verde

    La playa de Santa María era una maravilla. De aguas verdes y turquesas con arenas blancas. Está totalmente equipada tanto  para comer como para ocio. Es el verdadero destino de quien busca relax y comodidad, al contrario del turismo de aventura que se encuentra por otras zonas de la isla.



Playa de Santa María



    
    En cuanto a gastronomía de Cabo Verde, existe un plato sencillo y exquisito llamado cachupa. Consiste en un plato con dos tipos de maíz, tres tipos de legumbres como alubias y pescado o carne. Este plato durante muchos años fue el "quitahambre" del pueblo de Cabo Verde. En cuanto a pescados hay una gran variedad pero lo más común es la garopa, un pez de forma parecida al mero con su sabor fantástico

Salinas

Infraestructura para transportar la sal desde la salina al puerto

Terminal de descarga de la sal donde ésta era embarcada

El 90% dela población es católica y muy practicantes

    Después de toda la ronda a la isla, Rámilton nos llevó de nuevo a Palmeira, donde antes de que nos fuéramos con el dinghi al barco, nos llevó a un comercio de comestibles y pequeño bar "casero" donde nos invitó a tomar grog (se pronuncia grogue). Es una bebida alcohólica hecha sobre una base de ron, agua y azucar, peculiar en su sabor...y en sus efectos. ¡¡ Vámonos a dormir !!

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