Hemos pasado una noche regular. El fuerte viento no nos dejaba dormir tranquilos pensando que el fondeo garrearía. Son las 6 a.m. desayunamos y rumbo a Tarrafal. El viento es tan fuerte que navegamos solo con la génova pequeña.
Aproximadamente sobre las 11.45h llegamos a Tarrafal, que también se encuentra en la isla de San Nicolas. Esta ciudad es una por no decir la más importante de la Isla. Por lo menos la que parece más desarrollada.
Largamos el ancla y fondeamos. Por supuesto, antes de irnos a la localidad para visitarla y viendo la temperatura que tenía el agua, rápidamente nos pusimos el bañador y al agua.
Tarrafal en la isla de San Nicolas
Tarrafal en la isla de San Nicolas
Largamos el ancla y fondeamos. Por supuesto, antes de irnos a la localidad para visitarla y viendo la temperatura que tenía el agua, rápidamente nos pusimos el bañador y al agua.
Temperatura del agua del mar (podría haber un error de unos tres grados a lo sumo)
Carlos Lopez es el primero que se lanza es verdaderamente un "animal marino"
Javier Ramirez, Antonio Pérez y Javier Ruiz
Como la hora de la comida se acercaba, nos duchamos y nos fuimos a Tarrafal para buscar a un tal Toy, un contacto que nos recomendó nuestro amigo y guia Rámilton en Palmeira (isla de Sal). Buscaríamos a Toy para que nos proporcionase un vehículo con guía y poder ver la isla.
Como siempre nuestros trayectos del barco a la ciudad lo hacíamos con la neumática fueraborda.
Alli, localizamos a Toy, y también conocimos a Franzilin, un chico que nos hizo de guía para poder encontrar a Toy, encontrar también un restaurante para comer y encargarle unas langostas frescas para el día siguiente, que nunca aparecieron y nunca más volvimos a verle. Por suerte con Toy si que convenimos personalmente para el día siguiente un guía con vehículo para las ocho de la mañana.
Este primer día conocimos también a un holandés que no recuerdo su nombre, el cual tenía entre unos 70 - 79 años. Este llegó a Cabo Verde hace 25 años y montó en Tarrafal una escuela de hostelería, que venida a menos, más tarde lo utilizaría de restaurante. Nos tomamos allí una cerveza y nos dijo que a mediodía no podríamos comer ya que no tenía nada preparado pero que para la noche, si nos ofrecería una buena cena. Así quedamos con él para la noche.
Nos fuimos a comer a otro sitio a medio día donde tardaron bastante en servirnos pero que la comida estaba bastante buena.
Luego nos volvimos al barco no sin antes pasar por un mercado para comprar fruta y verdura.
Javier y yo en el mercado de verduras y fruta, en el puerto pesquero ya que muchas verduras y frutas son importadas
Después de esto, al barco y a dormir una buena siesta. Eran las 6 de la tarde hora de Cabo Verde. Algo me debió sentir mal en la comida ya que me desperté con una diarrea aguda insoportable y con fiebre de 38'5ºC. Obviamente me mediqué, y después de ir más de cinco veces en una hora al baño, tome la decisión de no ir al restaurante del holandés, quedándome en el barco descansando ya que estaba agotado y un poco deshidratado.
Efectos de la diarrea, agotamiento extremo
Afortunados que si pudieron ir a la cena. Cuando te toca te toca. Mejor reservarse para mañana y visitar la isla
Por lo visto la cena fue espectacular. Una pena. Pensándolo bien no tengo ganas ni de cenar, solo quiero dormir. Bueno mañana será otro día.










No hay comentarios:
Publicar un comentario