domingo, 27 de octubre de 2013

6 de octubre de 2013

6 de ocubre de 2013


    Amanece sin viento, de nuevo navegamos a motor. Javier y Tito intentan encontrar la avería del hidrogenerador sin éxito. Envían sms al fabricante explicando lo sucedido para encontrar respuestas. El sms anque no tenemos cobertura móvil, se hace con un teléfono satelital, el cual Javier prudentemente adquirió para la travesía. Da bastante seguridad.

    Son las 11.40h navegamos rumbo al 229º y nuestra situación es  l 34º 45' 636 N   L 7º 41' 677 O. Aumenta el viento y sacamos génova. Navegamos a 6 nudos el viento de noroeste. Es bastante agradable dejar de oír el motor del barco y ser sustituido por el agradable  sonido del viento y el mar.

El viento gran aliado


    Primera ducha abordo, lo hacemos en cubierta. Como hay buena mar no hay peligro, nos colocamos en el espejo de popa y agarrados al candelero en la escalera nos damos una relajante ducha.

Después de la ducha, a tender la "colada", toallas y bañadores.

El tendedero después de la ducha

    Comida: Spaguettis con tomate, carne en salsa de segundo (ayer sobro),pan y plátanos. Para beber agua. Todavía no me encuentro muy "católico".

   Intento de siesta en cubierta sin éxito. No concilio el sueño ni de broma.



Tito gobernando el Coronado
    
    Echamos las cañas al curricán para ver si pescamos algo. 
    Cero patatero. 
    
    Parece mentira pero aún habiendo dormido solo 2 horas en 36 horas que llevamos de travesía, las energías me van llegando con fuerza, desaparece el malestar del principio y me siento fuerte.  


Ya va anocheciendo, hora de cenar y dormir o guardia

    Cena: Embutido de Pollo al horno, queso, puré de patatas con alcachofas. Esta buenísimo todo. No dejo ni las migas.

    Al catre, me toca guardia de 2h a 6 h. Llegó la hora de la guardia, estoy con sueño pero animoso. Tito pasa de respaldo de guardia para terminar sus dos horas echado en el comedor,  mientras yo que soy entrante de guardia paso a cubierta al timón.

    Me parece una maravilla el estrellado del cielo, veo con claridad la estela de la Vía Láctea, el oleaje aumenta, pero se le ve venir. Prefiero estar en cubierta de guardia que durmiendo. Dentro las olas se notan mucho más, parecen más grandes de lo que son en realidad. No paran de  mecernos. Las olas entran por la aleta y alguna que otra de través.

    Tenemos un viento de 13 nudos y navegamos de un largo a 7 nudos. El radar no detecta los palangres je, je, je !!!! menos mal que están iluminados y esquivamos uno que pasa muy cerca en la oscuridad de la noche.

   En el silencio de la guardia y bajo las estrellas me acuerdo de mi familia, de la cual no estoy acostumbrado a separarme de ellos. Todavía no llevo 48 horas de viaje y parece que me fui hace un mes. No había tenido en cuenta este factor. Gracias a que la compañía es buena entre nosotros y el buen ambiente lo llevo mejor.

    Para evitar trasluchar de noche en cualquier despiste, nos apartamos del rumbo y tomamos 240º. Así el viento nos entra más de través. Ya cuando amanezca corregiremos, pero es preferible no tener problemas de noche con las velas y el viento.

    Son las 4 h. y se levanta Javier para su turno de guardia que solapa con la mía. Hacemos guardias de 4 horas solapadas, de tal forma que las dos primeras se hacen al timón y las otras dos pasas al comedor y te echas y estas de respaldo del que entra nuevo al timón, y así sucesivamente. De esta forma son más llevaderas. Como me siento animado que quedo con Javier al timón charlando durante una hora, luego paso al comedor y me echo. El tiempo pasa volando, ya está amaneciendo...comienzo a disfrutar al cien por cien.